martes, 25 de abril de 2017

Segunda dramatización

Pensé que volver a dramatizar un sueño no volvería a provocar una reacción en mí, puesto que ya lo había hecho anteriormente. Pero me equivocaba. No solo provocó una descarga eléctrica que recorrió mi espalda, si no que produjo en todo mi cuerpo una sensación narcótica. La sensación en mi columna y en mis piernas era la misma que justo después de un estado de máxima tensión, cuando tu sistema nervioso deja de estar alerta pero no vuelve a su estado normal, sino que está pesado y lento.

Es posible que la sensación se agravará en esta sesión, ya que yo hacía de personaje onírico. Esto significa que representaba a la persona en el sueño, gracias Raquel por confiar en mí para ser tú, y las energías giraban en torno a lo que transmitía. La sincronía y coordinación entre los que estábamos fue sorprendente, lo que vuelve a dejar claro que todo lo relacionado con los sueños es algo muy especial. Solo puedo decir que fue algo que me dejó sin palabras y eso no es muy común en mí.


Adrián Erriquez Gistau 

sábado, 15 de abril de 2017

Sueño verde, agua, libertad

Con esta secuencia de fotografías, he querido representar de una forma gráfica las partes más representativas de uno de mis sueños. Reconozco que pensé que sería algo sencillo el hacer las fotografías, pero cuando me puse manos a la obra, me di cuenta de lo difícil que me iba a resultas el mantener los personajes en su posición correcta, ya que estaban atados con un hilo y se balanceaban para todos lados. Pero el colmo de la dificultad vino cuando en la tercera fotografía, además de tener que alinear bien a los muñecos, tuve que añadir una pompa de jabón en el sitio correcto y en el momento exacto.

A pesar de las dificultades técnicas como climáticas, ya que hacía bastante calor, reconozco que ver tu sueño en tres dimensiones, es genial.

Mi sueño estaba ambientado en Tailandia, un día soleado en el que íbamos montados en un longboard una especia de guía tailandés y yo, ambos atravesando una carretera cuyos márgenes eran pura vegetación verde verde verde. Posteriormente, la carretera terminaba en un pequeño pero profundo “pasillo” de mar, ya que por la otra orilla seguía la carretera. Al caer en el agua, la tabla dio dos vueltas en círculos saliendo y entrando del agua. El guía y yo, quedamos flotando verticalmente uno frente a otro en el agua, muy profunda pero con visibilidad. A nuestro alrededor había unos pececillos que el tailandés me dijo que si hacia burbujas, estos se acercaban a ellas. Una vez fuera, yo tenía agarrado con mi mano derecha por las branquias uno de esos peces, pero era bastante más grande que los que había en el agua. El tailandés me dijo que le pusiera una especie de manteca en la cabeza y esta se volvió dorada.

Así finaliza el sueño, he intentado ser lo más fielmente posible en la representación. Espero que os guste.





Adrián Erriquez Gistau                                                                                                                                                                           

miércoles, 5 de abril de 2017

Experimentación de sensaciones



Quería contar una experiencia que tuve respecto a la limpieza espiritual que realizamos un día en clase. Ese día hicimos limpieza del chakra de la cabeza, del pecho y de la tripa lo cual me pareció algo muy interesante y que nunca antes había hecho ya que al hacerlo sentía como esa liberación o tranquilidad interior. Pero al despertarme al día siguiente me levanté con una enorme angustia en el pecho, como fatigada e incluso a veces con sensanción de falta de aire pero únicamente en el pecho. Rápidamente mire en páginas de internet para ver el motivo de aquello y vi muchas cosas relacionadas con la limpieza espiritual, como símbolo de no haber limpiado del todo esa energía negativa o por ser un cambio nuevo en el cuerpo, pero no llegue a entender muy bien porque únicamente tenia esa sensación en una parte de mi cuerpo. 

Esta sensacion me duró unos días mas pero poco a poco fue desapareciendo, hace poco volví a repetir esa limpieza ya que a un miembro de mi familia le pareció muy interesante y quería que se lo enseñara y bien pues eso hicimos, la realizamos hace dos días y de nuevo me volvió a dar esa angustia, aunque eso si, ahora de manera mucho más leve y moderada. Pero realmente no se muy bien porque me pasó esto.

Quiero escribir porque es verdad que a mi estas cosas siempre me han dado mucho respeto pero nunca antes había creído tanto en estas cosas, si que me había llamado mucho la atención pero debido a la gente que se aprovecha de ello hace que no crea a veces en ello, pero después de experimentarlo de esa manera si que vi que es asombroso como puedes de alguna manera conseguirlo.

Muchas gracias por hacernos experimentar cosas como estas en un aula, por conseguir que poco a poco vayamos descubriendo cosas de nosotros mismos y cosas en las que antes no creíamos vayamos creyendo después de experimentarlo por nosotros mismos.


CRISTINA CASTAÑO RUBIO

martes, 4 de abril de 2017

Arte de construir para destruir.

Hace tiempo que llevo pensando en escribir sobre esto y después de las construcciones de ayer en clase con la plastilina he pensado que era el mejor momento.
En otra entrada ya hablé sobre Joaquín y Gabriel, dos niños de 5 y 8 años de los que cuido de vez en cuando.

Su juego favorito es construir lego, y no cualquier cosa. Llegan a realizar verdaderas obras de arte. Me parece asombrosa la concentración que puede llegar a tener un niño tan pequeño (puesto que empezaron con esto cuando tenían 4 y 6 años). Su afán es crear una gran construcción para una batalla que tienen pensada en la que no siempre ganan los buenos.
Como dice Joaquín: - Claro. La guerra es mejor que la ganen lo buenos, pero los malos también tienen muchos droides y armas súper potentes.
Toda su pasión gira entorno a la saga de Star Wars. Muchas veces las representaciones que se viven en su pequeña habitación son fragmentos literales de alguna de las películas, ya que se las saben al dedillo, las SIETE películas.

Ayer mientras hacíamos construcciones con la plastilina, aunque soy un poco mala para estas cosas, llegué a comprender por qué les gustaba tanto construir. Me sentí a gusto “fabricando” con la plastilina mientas compartía con mis compañer@s un buen rato escuchando música de fondo. Me pareció relajante y me ayudó a desconectar de los días malos por los que estaba pasando.
Dejo algunas fotos de las construcciones y destrucciones de Joaquín y Gabriel.






Elena Alonso Pino

¿Cómo hacer un sueño realidad?

Gracias a nuestra compañera Paula por abrirse y confiar en nosotros a la hora de contarnos su sueño, algo que es tan personal y tan privado que incluso a mí me da reparo contar, y gracias a la guía de nuestra profesora Pilar, hemos podido recrear un sueño siendo parte activa del mismo.

No voy a contar como lo hemos hecho, pero si quiero expresar lo impactante que fue. La fuerza y la energía que se sentía, sobretodo la segunda vez que lo hicimos, ya que todos nos involucramos aún más en el sueño, fue espeluznante. Cuando lo hicimos la primera vez, al final hubo algunas risas, pero la segunda vez… la segunda vez, al finalizar no hubo risas, re hizo como un silencio generalizado que te ponía la piel de gallina. Muchas de mis compañeras, así como nuestra profesora Pilar, nos quedamos paralizados durante un instante, como intentando asimilar que era esa ola de energía que había barrido el aula durante un instante.

Solo puedo decir que nunca había hecho algo así y que espero repetirlo, ya que fue algo tan extraño y escalofriante, como impactante y estimulante. Por este motivo, quiero volver a dar las gracias a Paula por confiar en la clase y a Pilar por enseñarnos algo, que personalmente me dejó sin palabras. GRACIAS.


Adrián Erriquez Gistau

domingo, 2 de abril de 2017

Ha venido Rita!

Esta semana ha venido Rita a visitarnos.
Pero no sólo eso, con ella también me ha visitado la nostalgia, la alegría, los recuerdos...
Bonita manera de causar un huracán de sentimientos por haber chapurreado un poco de francés con Rita.
Me ha hecho recordar lo bien que me sentía al estar en aquella pequeña ciudad, Clermon-Ferrand. Allí pude construir mi vida sin que nadie la dirigiese, igual parece una tontería pero me hacía sentir bien hasta elegir las cortinas para el salón de mi nueva casa. Y esta sería mía, porque ya no estaría mi madre para decirme: -Hija, esas no pegan con la colcha.
Conocí a gente maravillosa que hoy en día sigue formando parte de mi vida, viajé a sitios preciosos y viví momentos inolvidables.
Es cierto que no todo fue bonito, la reciente pérdida de seres queridos, no poder comunicarme con nadie cuando llegué puesto que no sabía hablar francés... Pero allí aprendí a que poco a poco todo pasa y que de todo se sale con esfuerzo y ganas, muchas ganas.
Cuando viajamos fuera siempre tenemos ese sentimiento de pertenencia del lugar del que provenimos, de la que siempre ha sido "nuestra tierra", pero ¿qué pasa cuándo volvemos?. Ahora ¿cual es mi tierra si siento la misma nostalgia que cuando me fui de aquí?.
Gracias Rita por hacerme volver allí por unos instantes. Vuelve pronto!
 
Fotografía de Clermont-Ferrand.

Elena Alonso Pino

martes, 28 de marzo de 2017

De una salen cientos y de esos cientos, salen miles

¿Por qué si la imaginación es infinita y parte de la naturaleza humana, cuando somos adultos necesitamos que nos guíen e incluso digan cómo hacer para que ésta surja? Qué triste que nos arranque y nos priven de la cualidad más importante de la humanidad, la misma que nos ha hecho avanzar en todos y cada uno de los aspectos que nos influyen. Pero claro, es más fácil manipular personas que no se cuestionan lo que se les impone, que singuen las normas sin rechistar y que hacen “su labor” obedientemente, labor escogida por otra parte de forma manipulada por nuestros queridos “jefes”. Por eso ponen tanto empeño en extraernos desde la infancia esta cualidad que nos dota de excelencia.

Afortunadamente, quedan personas que saben cómo sacar esa pequeña chispa de genialidad que todavía habita tenuemente en lo más profundo de nuestro interior, una chispa que muchas veces somos incapaces de dejar que salga y nos mueva por completo, pero que gracias al trabajo de personas especiales, aunque solo sea durante un ratito a la semana, conseguimos que nos inunde de genialidad. Gracias a este proceso de apertura mental, conseguimos que de una tela de araña, salga un soporte donde dejar nuestros mensajes.

Es raro que para crear, haya que dejar de pensar y dejarse llevar, pero estamos tan atados a lo que la sociedad nos impones, que nuestras cuerdas se vuelven cadenas. Menos mal que todavía hay personas con buenas cizallas que sabe cómo romperlas, consiguiendo que estos futuros maestros tengan las ideas claras respecto a su labor futura. GRACIAS.











Adrián Erriquez Gistau

miércoles, 15 de marzo de 2017

Mi niña herida




En la anterior clase, lunes 13 de marzo, vimos que cada uno tiene su niño/niña heridos internos, cada persona lleva el suyo propio a cuestas y esto hace que reprimamos lo que nos pasa.
Con relación a esto, Pilar no mostró que cada uno tiene una especie de mandala interior, en el centro está la vulnerabilidad de cada uno mientras que en el exterior se encuentra la barrera/corteza de protección. En ocasiones tenemos situaciones de intimidad como es el caso de enamorarse de otra persona, esto hace que quitemos esa barrera de protección y estemos más expuestos a que nos hagan daño, al estar las capas de vulnerabilidad en contacto con tu pareja. O puede que no te quites esa barrera a modo de prevención, porque claro, vaya ser que ataquen tu vulnerabilidad y se aprovechen de eso.
Hablo de esto, ya que a raíz de la primera relación seria que tuve, al hacerme tanto daño mi exnovio, decidí no volver a quitar esa barrera, mantenerme dentro de ella, y ver como las cosas iban pasando, pero desde una perspectiva más alejada, más fría.
Esto hizo, como bien comentamos en clase, que siempre mantuviera como una distancia de seguridad con cualquier chico que se me acercara, mostrándome desconfiada y en ocasiones fría y cortante. A su vez, hizo que no pudiera ser yo misma, me cohibía y a la mínima que veía algo especial en algún chico me alejaba, o en ocasiones les buscaba cualquier excusa tonta solo por el motivo de evitar sentir algo por otra persona.
Estuve así una cosa de dos años, teniendo a mi niña herida hambrienta de amar, pero con más miedo que otra cosa, por lo que me mantenía en mis quinces de no querer nada con ningún chico.
Hasta que de pronto, apareció alguien, que te descoloca un poco tus esquemas de persona fría y distante, que te da una confianza aplastante, que poco a poco va apartando esos pinchitos de tu barrera de protección y que te hace ver que no todas las relaciones van a ser iguales, y que ni mucho menos todos los chicos iban a ser igual que mi exnovio… ¡Y menos mal!
Como conclusión, hay veces que aparecen personas capaces de hacer que quitemos esas barreras, que seamos nosotros mismos en todo momento, que hagan que viejas heridas se curen y que por supuesto, alimenten con mucho amor a esos niños heridos. Y esas personas, ya sean familiares, amigos o parejas, valen millones y hay que conservarlas.

Alicia Reyes Mora

Mandalas de chocolate


El pasado lunes 13 de marzo, tuvimos una clase más dulce de lo normal. No tocó hacer mandalas con chocolate, todo un placer para una viciada del chocolate como yo.

Cuando era pequeña era un poco “culo inquieto”, como decía y me sigue diciendo mi abuela, al no parar de ir de un lado a otro. Al entrar en primaria, conocí a María, mi profesora de primero y segundo, la cual tengo un cariño y una admiración que me sigue perdurando a día de hoy. Ella fue la que aconsejó a mis padres que hiciera mandalas para intentar que de esa forma consiguiera relajarme a la vez que fomentara mi creatividad. La idea fue todo un éxito, conseguí canalizar ese nerviosismo a la par que me divertía.

El hecho de hacer esta actividad en clase y de juntar dos elementos que me gustan mucho, me han hecho transportarme a mi infancia, recordar los momentos vividos con esa profesora, las tardes enteras pintando mandalas de todos los tipos posibles, animales, figuras geométricas, flores, entre otros.  Y de qué mejor manera que con un sabor de boca muy muy dulce.

En esta ocasión, me he guiado con el patrón de la oblea, y he rellenado las letras que tenían que ver con iniciales de mis familiares. Y sin darme cuenta me ha salido las palabras AMA y MAR, gran casualidad, ya que soy una fan incondicional de ir a la playa siempre que puedo y estar horas tumbada en la arena oyendo las olas del mar.

Gracias Pilar por esta maravillosa actividad, que sin lugar a duda el día de mañana, cuando sea profesora, la utilizaré.

Alicia Reyes Mora